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7 cosas que no podrás dejar de ver en Colonia

Colonia es el segundo puerto comercial interior más importante en el país, además de un relevante centro cultural, albergando más 30 museos, centenares de salas de exposiciones y una de las universidades más grande y antigua de Europa.

Entre sus logros culturales, económicos y científicos se debe destacar que es una ciudad activa, joven y con un número de centros verdes y atracciones que no se pueden perder en una visitar a Alemania. A continuación, se destaca qué visitar en Colonia.

¿Qué visitar en Colonia?

Tan variado como conservador, Colonia ofrece las siguientes atracciones:

Catedral

Una joya del arte gótico europeo, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

La estructura se conserva desde hace más de siete siglos, comenzando su construcción desde 1248 y siendo concluida en 1880. A lo largo de estos siglos los responsables se mantuvieron fieles a los principios e ideas de sus antepasados, preservando los planos originales de la época medieval.

Sus mayores atributos son:

  • Altares y retablos de gran valor (e.p. El dedicado a los Reyes Magos a finales del doceavo siglo d.C.),
  • Una torre con más de 150 metros de altura, y
  • Cinco pasillos que conectan con una colección de reliquias con siglos de antigüedad.

Los nativos tienen a asociarla con la superación, fortaleza y recreación, puesto que fue destruida durante la primera mitad del siglo XX y reconstruida en la segunda mitad.

Puente de Hohenzollern

Se extiende sobre las aguas del río Rin para servir de paso a peatones o trenes de cargamento. Fue elaborado en el siglo XX para facilitar el paso de los trenes y automóviles, pero su función cambió después de ser reconstruido cuando finalizó la Segunda Guerra Mundial.

En un principio los bombarderos aliados intentaron no dañarlo, pero los alemanes optaron por destruirlo cuando los ingleses comenzaban su asalto a la ciudad. Ahora se considera un importante símbolo de valor para Colonia.

Los hechos más seductores del puente son:

  • Cuando anochece suele iluminarse, facilitando una hermosa vista desde los hoteles cercanos. Y aún más bella de cerca.
  • Hay una valla metálica que separa la senda de los peatones de la férrea para mayor seguridad.
  • A partir de 2008 comenzó a ser natural observar los ‘candados de amor’ que se pusieron de moda en toda Europa, esto le brinda un toque especial a la estructura.
  • Con frecuencia pasan más de 1000 trenes al día, lo que puede ser un gran espectáculo para los aficionados de las máquinas.

Carnaval

La fiesta que se celebra en Colonia se considera la más importante de Alemania y de Centroeuropa. Durante siete días las personas, sean nativos o extranjeros, tienden a disfrazarse y salir a la calle, donde se permiten bailar, tomar, comer y lanzarse todo tipo de caramelos.

El momento idóneo es el lunes de Carnaval, cuando sucede la cabalgata oficial: decenas de carrozas recorriendo el centro de la ciudad, atravesando las aglomeraciones de personas divirtiéndose. Cada carroza tiene su propia temática, desde la política hasta la denuncia social, siendo los temás más populares.

Phantasialand

Este parque de atracción se inauguró en 1967, y aunque en su debut fue elaborado para toda la familia, lo que se traduce a juegos y atracciones simples, poco riesgosas y aptas para pequeños, con el tiempo fue adoptando un estilo más agresivo.

Entre los juegos más demandados se distinguen:

  • Montañas rusas,
  • Atracciones acuáticas,
  • Casas encantadas,
  • Espectáculos en escenarios,
  • Juegos para niños.

Cuenta con una extensa cadena de tiendas de regalos y restaurantes. Por otro lado, hay que destacar sus divisiones temáticas:

  • Berlín de 1920,
  • México,
  • China,
  • Wuze Town (lugar de fantasía), y
  • El castillo misterioso.

El parque abre todos los junios hasta enero, ubicado en la población de Brühl, a más de 20 kilómetros de Colonia. En la actualidad se considera el mayor parque de atracción en toda Alemania, recibiendo más de 1.7 millones de visitantes anuales.

Museo del Chocolate

En una de las costas del río Rin se encuentra el Museo de Chocolate, una de las instalaciones que más les gustará a los niños y adultos amantes de la glucosa. Las peculiaridades de su estructura son:

  • Tiene la forma de un barco, y puesto que se encuentra a la orilla del río, se ve interesante.
  • Está elaborada con metal y cristal. Una estructura tan sofisticada como impresionante, por lo que se puede adaptar fácilmente al entorno.

La mejor forma de aprovechar esta experiencia es realizando un tour por las nueve zonas de exposición. Durante el trayecto se comprenderán los siguientes:

  • La historia del chocolate, comenzando por la culturas mayas y aztecas,
  • La influencia de la época del barroco europeo en la industria del chocolate, y
  • Compresión de los procesos, beneficios y conflictos de la industrialización occidental, haciendo hincapié en las nuevas e innovadoras formas de refinamiento del cacao.

La mejor parte del recorrido es llegar a la tienda o cafetería del museo: ofrecen todo tipo de postres, formas y sabores bañados con chocolate.

Museo Romano-Germánico

Esta instalación se ubica justo donde hace siglos se encontraba una villa romana, de la cual desciende la actual Colonia. El museo tuvo su debut en el decenio de 1974 como resultado de la fusión de dos colecciones:

  • La compilación romana del Museo Wallraf-Richartz, y
  • La compilación de objetos prehistóricos del Museo de Prehistoria e Historia Temprana.

Las dos piezas de mayor valor cultural son el monumento funerario del legionario Poblicius, del año 40 d.C. y el mosaico romano de Dioniso, dios del vino, datado del 200 d.C.

Por otro lado, aunque el museo se enfoque en la cultura romana, se pueden distinguir toda clase de objetos del periodo Paleolítico, Neolítico, Edad Media, entre otras épocas.

Rheinpark

Cuenta con más de 40 hectáreas de jardines, zonas de ocio y árboles que se distinguen en las cosas derechas del río Rin. Si bien tiene mayor relevancia durante el solsticio de primavera y verano, el parque está abierto todos los meses del año.

Las políticas no son estrictas, por lo que se pueden disfrutar diversas actividades deportivas:

  • Spinning,
  • Patinaje,
  • Fútbol,
  • Baloncesto, o
  • Pasear en bicicleta.

Así mismo, se pueden realizar otras actividades más tranquilas, como leer un libro, pasear o almorzar con amigos.