5 playas poco conocidas de Brasil que son un paraíso

Brasil es un país que posee playas hermosas desde cualquier punto de vista que lo veas, esta nación atrae a millones de turistas alrededor del mundo.

Esto gracias a las fascinantes postales de Copacabana e Ipanema por hablar de algunas, pero Brasil posee muchas paradisiacas playas que deberías de experimentar.

A continuación de detallamos las playas menos conocidas de Brasil pero que deberías de visitar:

João Fernandes, Buzios

A 180 kilómetros de Rio de Janeiro se encuentra la magnífica playa de João Fernandes. Siendo espléndida para leer libros, practicar kayak o degustar platillos tradicionales acompañados por un puñado de caipiriñas.

Praia do Gunga, Maceió

En el Estado Alagoas, cerca de la capital de Meceió, se encuentra la playa Paia do Gunda. Uno de los destinos más visitados en todo el noreste de Brasil por sus hermosas vistas.

No es posible ignorar sus arenas blancas, aguas cálidas, acantilados de colores, el grupo de piscinas más singulares de Maceió y una de las biodiversidades marinas más extravagante de Brasil.

Se tiene en primer lugar el agua cristalina del lago Roterio y en segundo lugar la grandeza del mar. Ambos aspectos hacen que la experiencia sea inolvidable.

Mantiene un itinerario activo para quien desee realizar diversos deportes acuáticos, excursiones en banana y paseos en barco.

Morro Branco, Fortaleza

Los barrancos de la playa se ubican a 80 kilómetros de Fortaleza. Las arenas y aguas traslúcidas hacen juego con el paisaje de acantilados de tonos rojizos que se extienden a lo largo de toda la costa. Semejantes a los de Santorini, la icónica playa griega.

Cuenta también con un laberinto denominado Falésias, al que se puede acceder cuando se desee.

Praia Lopes Mendes, Ilha Grande

Antes de llegar a los tres kilómetros de arenas fina primero se debe cruzar, caminando durante tres horas, la selva. O estar en un recorrido en barco durante media hora desde la Villa Abraão.

Cuando se llegue a la playa se podrá observar el mar traslúcido y la arena con diversas tonalidades, en su mayoría verde y celeste. El agua es cálida y un poco agitada, ideal para quienes añoran surfear.

Desde Rio de Janeiro, la única forma de acceder es mediante vía marítima, motivo por el cual es una de las zonas imperdibles en un viaje a Brasil. Pocas personas se brindan esta experiencia, por lo que no solo es relajante, también menos concurrida en comparación a otras playas.

Quarta Praia, Morro de São Paulo

No existe nada mejor que un destino de arenas blancas y aguas claras para perderse en la inmensa hermosura de la naturaleza.

Con más de cinco kilómetros de extensión, Quiarta Praia es un lugar alucinante. A tal punto que, una vez ahí, es casi imposible decidir qué hacer en primer lugar.

Cerca de la playa se ubican un conjunto de posadas, hoteles y resorts ecológicos, cuya ventaja radica en que al estar alejada del centro, a más de 50 kilómetros al sur de Salvador de Bahía, se brinda de una tranquilidad poco encontrada en otros destinos.

A pesar de su escasa infraestructura es famosa por la piscina de peces cerca de la playa, lo cual es ideal para entusiasmar a los niños.